En 2007, Chris Anderson autor en el New York Times y en su momento el editor en jefe de la revista Wired creaba su primer drone con piezas de un Lego Mind Machine en compañía de sus hijos. Fue lo que cambiaría la vida a Chris, se dio cuenta que podía usar una tecnología que estaba destinada a lo militar. Se unió a la comunidad DIYDrones para saber más del tema. A través de esa comunidad conoció al mexicano  Jordi Muñoz, un joven de 19 años que abandonó la universidad. El joven demostró su ingenio para la comunidad, mediante la creación de un piloto automático que funcionaba muy bien, utilizando circuitos tomados de un control remoto Nintendo Wii.

jordi munoz

En 2009 Chris Anderson y Jordi Muñoz crearon 3D Robotics una compañía productora de drones, que para muchos podría haber sido una gran competencia para las grandes compañías chinas del momento. Cuando estaban en la cima, 3D Robotics tenía oficinas en el área de la bahía, Austin, San Diego y Tijuana; empleaba a más de 350 personas; y fue valorada por los inversores -incluyendo a Qualcomm Ventures, Richard Branson y True Ventures,-en más de $360 millones de dólares. Al ver pocos competidores en la venta de drones, Anderson esperaba desarrollar una tecnología para el consumidor medio, así como las empresas. En una de sus últimas historias antes de dejar Wired y dedicarse a 3D Robotics, imaginó un futuro en el que los niños volarían drones en el parque local, mientras que agricultores y trabajadores de la construcción utilizarían el mismo dispositivo sin ningún problema.

Todavía en el 2015 Chris explicaba con gran entusiasmo como llegaría el momento en que los drones serían la próxima convergencia de la informática con los gadgets. 3D Robotics estaba a punto de tomar ventaja de una oportunidad de varios millones de dólares en el mercado, decía con confianza.

Los drones pueden llegar a ser invaluables piezas de tecnología de consumo, como las computadoras personales o teléfonos inteligentes, pero las perspectivas para 3D Robotics ahora están muy sombrías. En 12 meses, la empresa ha pasado de ser líder en el sector de los drones en EE.UU. a una organización que lucha por sobrevivir, ha sido el resultado de una mala administración, recibió consejos de proyecciones erróneas y una estrategia equivocada que se basó en un drone insignia condenado a fallar (Solo drone). Como resultado, 3D Robotics ha despedido a más de 150 personas, se gastó sin sentido casi $100 millones de dólares en fondos de capital de riesgo y cambió por completo su estrategia de negocios.

Forbes habló con 10 ex empleados de 3D Robotics para entender la difícil situación de la empresa. Muchos dijeron que no tenían conocimiento de ningún problema hasta principios de este año, cuando las ventas llegaron a ser muy pobres y la tecnología de rápida evolución de los competidores obligaron a Anderson y su equipo ejecutivo a alejarse de los drones de consumo. Otros dijeron que habían visto venir el colapso hace poco más de un año, cuando 3D Robotics tuvo problemas en la producción de su primer drone dirigido al mercado de consumo, el Solo.

"Fue una clásica arrogancia estilo Silicon Valley", dijo un ex empleado, que pidió permanecer en el anonimato porque todavía trabaja en la industria de los drones. "3DR fue un error de $100 millones de dólares en base a la ineptitud."

Anderson, no se pudo dar cuenta que 3D Robotics gastó casi todo lo que tenía para la fabricación de Solo, y si bien ha pivotado en el desarrollo de aplicaciones de software y servicios para socios como Autodesk, no está claro cuánto dinero le queda como startup. En una entrevista de agosto, Anderson se negó a discutir la situación financiera de su compañía, pero dijo que el 3D Robotics se centra ahora exclusivamente en software empresarial.

"Nos salimos del hardware y del mercado del consumidor en parte porque era un mercado muy difícil", dijo. "DJI es una compañía increíble y no se puede competir con ella”. "Fue simplemente brutal."

Ahora Jordi Muñoz está creando su propia compañía de drones y Chris continuará con el 3DR para centrarse más estrechamente con los clientes empresariales que están interesados en el uso de los drones para proyectos de servicio público, inspecciones de tuberías e inspecciones de obras de construcción. Como parte de ese movimiento, 3DR anunció el lanzamiento de su plataforma de análisis aéreas de exploración de sitios a principios de marzo (Site Scan for Solo). La tecnología permite a los clientes corporativos a realizar inspecciones y escanear los sitios de trabajo con el drone Solo y transmitir los datos a la nube para su procesamiento y análisis.

Behind The Crash Of 3D Robotics, Forbes