El Internet de las Cosas (IoT) afectará a todas las industrias, incluyendo la agricultura.  Como ejemplo, los robots y los drones ya han comenzado a evolucionar partes del sector agrícola de forma global. Los drones están transformando el campo agrícola en países como Estados Unidos con la llamada Agricultura de precisión, es un enfoque basado en datos para plantar y cosechar cultivos. Se espera que el mercado automatizado en la actividad agrícola crezca a 16,300 millones de dólares para el 2020, según el Merrill Lynch Global Research. Y un gran segmento de ese mercado serán los drones.

El informe indica que los robots en los próximos 10 años podrían convertirse en los principales “trabajadores” en las granjas, en lugar de las personas. El fabricante de cámaras termográficas FLIR, lanzó el año pasado una cámara específicamente para drones que tiene como objetivo mostrar a los agricultores diferencias entre cultivos sanos y con problemas en la producción. Los datos recogidos pueden mostrar a los agricultores dónde añadir o reducir el agua o pesticidas y ayudan a los agricultores para determinar cuándo cosechar. 

Algunos drones controlados por control remoto han remojado a los arrozales en Japón desde principios de los noventa. Ahora los drones han proporcionado mapas aéreos, que permite a los agricultores llevar a cabo una acción específica basada en los datos adquiridos. El hardware será cada vez más accesible y el valor se desplazará a los proveedores de sensores con software de obtención y análisis de datos. La agricultura será un mercado muy importante para los drones.

Hoy en día, los satélites, las avionetas y el caminar por los campos son las principales maneras en que los agricultores supervisan sus cultivos. Sin embargo, estos métodos a menudo pueden ser incompletos o consumir mucho tiempo, y cuando los datos se recogen puede tomar bastante tiempo para procesar y analizar. Como resultado, puede ser difícil o imposible para el agricultor reaccionar a un problema agrícola, como un brote de enfermedad y poder actuar antes de que sea demasiado tarde o prevenir que los costos para tratarlo sean prohibitivos.

Drone Deploy

Los drones que se están utilizando para la Agricultura de precisión pueden costar entre $2,000 dólares hasta algunos que pueden llegar a más de $100,000 dólares. Los drones para este mercado están equipados con cámaras infrarrojas, sensores y otra tecnología para ser contralados por un piloto desde el suelo. Los expertos de esta tecnología afirman que los datos que recogen pueden identificar complicaciones con insectos, problemas de riego, evaluación del rendimiento de los cultivos o hasta el rastreo de ganado que se ha perdido, todo esto es una forma de ayudar a los agricultores para recuperar la inversión.

Los agricultores también pueden usar a los drones para el uso de pesticidas, herbicidas, fertilizantes y otras aplicaciones inteligentes basadas en la cantidad exacta que se necesita en un punto específico en un campo –este es el proceso conocido como agricultura de precisión- ahorrando dinero al agricultor al reducir los costos de recursos innecesarios. Esta tecnología reduce al mismo tiempo la cantidad de contaminantes en el ambiente.

Algunos agricultores en Estados Unidos compran sus propios drones, pero otros contratan empresas que se especializan en este nicho de mercado. Una de las principales razones para contratar a una empresa en lugar de comprar, es el amplio entrenamiento necesario para pilotar a los drones y la tarea para obtener los datos de forma acertada. 

Empresas como DroneDeploy están siendo pioneras en este marcado. La compañía está apostando por la distribución de software y servicios para manejar drones, en lugar de fabricar los propios. Su software automatiza el vuelo del drone, permitiendo que los usuarios utilicen drones comerciales como los de DJI, su software garantiza que es tan fácil de usarlo que solo se requiere una aplicación móvil. El drone vuela una trayectoria establecida por el agricultor y captura las imágenes pertinentes. A continuación, los usuarios suben las imágenes a la nube, donde el software de DroneDeploy crea un mapa que revela áreas con problemas y variabilidad de los cultivos.

Esto permite a los agricultores identificar rápidamente los problemas y actuar de forma rápida para ahorrarse dinero. Como dijimos anteriormente, los agricultores tenían que depender de avionetas o satélites para obtener esta información, que a menudo tarda demasiado en llegar y ser útil. 

Al hacer que la agricultura sea más orientada a los datos, las personas deberían notar una mayor productividad y rendimiento, según un estudio publicado por PwC en mayo. El consumo agrícola, impulsado por el crecimiento demográfico, aumentará en un 69 por ciento entre 2020 y 2050 y dará lugar a un enfoque más moderno del crecimiento. 

Los datos recolectados por DroneDeploy -que son proporcionados por miles de usuarios en 135 condados de forma anónima para proteger la privacidad- se están duplicando cada mes, esto ayuda a crear un mapa general en diferentes zonas y que a la larga beneficia a todos.

Si esto se puede hacer en Estados Unidos, de seguro se hará en otros países como México, así que hay que estar preparados para aprender y poderlo ofrecer. Y todo gracias a los drones.