Los drones se han utilizado comercialmente desde principios de 1980. Sin embargo, en esta época es cuando se ha logrado que las aplicaciones prácticas, se expandan de forma muy rápida en una gran variedad de industrias. En respuesta a la rápida evolución de la tecnología, las empresas están creando nuevos modelos de negocio y de operación.

Entre las áreas con más proyección se encuentra lo concerniente a la Agricultura, donde los drones ofrecen el potencial para hacer frente a varios retos importantes. Con la población mundial proyectada para llegar a 9 mil millones de personas en 2050, los expertos esperan que el consumo agrícola puede aumentar en casi un 70 por ciento durante el mismo período de tiempo. Además, los fenómenos meteorológicos extremos están en aumento, produciendo nuevos obstáculos a la productividad.

Los productores agrícolas deben adoptar estrategias innovadoras para la producción de alimentos, el aumento de la productividad y hacer que lo sustentable sea una prioridad. Los drones pueden ser parte de la solución, junto con una colaboración más estrecha entre los gobiernos, líderes de la tecnología y la industria.

drones agricultura

A continuación mostramos algunas opciones viables: 

El análisis del suelo y del campo: La tecnología con drones puede producir mapas precisos en 3-D para el análisis primario de los suelos, siendo útiles en la planeación de patrones de siembra de semillas. Después de la siembra, los análisis con drones proporcionan datos para el riego y la gestión del nivel de nitrógeno.

Plantación: Algunas startups han creado sistemas de plantación con drones que permitan alcanzar una tasa de éxito del 75 por ciento y la disminución en los costos en un 85 por ciento. Estos sistemas disparan vainas con semillas y nutrientes de las plantas hacia el suelo, aportando a la planta todos los nutrientes necesarios para mantenerse con vida.

Fumigación de cultivos: Se cuenta con equipos de medición de distancia, dispositivos con eco ultrasónico y láser, lo que permite a un drone ajustar la altitud cuando la topografía o la geografía varía y por lo tanto evita cualquier colisión. En consecuencia, los drones pueden escanear el suelo y rociar la cantidad correcta de líquido, modifican la distancia desde el suelo y rocían en tiempo real para una cobertura uniforme. El resultado: una mayor eficiencia, con una reducción en la cantidad de productos químicos que penetren en las aguas subterráneas. Los expertos estiman que la fumigación aérea se puede completar hasta cinco veces más rápido con drones que con maquinaria tradicional.

Monitoreo de los cultivos: Los campos extensos y la baja eficiencia en el monitoreo de los cultivos originan un gran problema en la agricultura. El monitoreo también es muy difícil por las condiciones meteorológicas, que las hace riesgosas para el personal e incrementa los costos de mantenimiento. Anteriormente, las imágenes de satélite ofrecían la forma más avanzada de monitoreo, pero existían inconvenientes. Las imágenes tenían que ordenarse por adelantado, podrían ser tomadas solo una vez al día y aparte eran imprecisas. Además, los servicios eran extremadamente costosos y la calidad de las imágenes normalmente eran malas. Ahora con la tecnología de los drones se pueden crear animaciones con series de imágenes, mostrando el desarrollo preciso de un cultivo y revelar ineficiencias en la producción, lo que permite un mejor manejo de los cultivos. Sin duda es un gran adelanto en la forma de monitorear grandes extensiones sin que se arriesgue a la gente y se ahorra una gran cantidad de dinero.

Riego: Los drones equipados con sensores hiperespectrales, multiespectrales, o térmicos pueden identificar qué partes de un campo están más secos y necesitan más agua. Además, una vez que el cultivo está creciendo, los drones pueden calcular el índice de vegetación, que describe la densidad relativa, la salud del cultivo y muestran la cantidad de energía o calor que emite el cultivo.

Evaluación de la salud: Es esencial el evaluar la salud de los cultivos y detectar infecciones con bacterias u hongos. Mediante la exploración de un cultivo utilizando la luz visible e infrarroja, los dispositivos de drones pueden identificar cuales plantas reflejan diferentes cantidades de luz verde. Esta información puede producir imágenes multiespectrales que rastrean cambios en las plantas y que indican su estado de salud. Una respuesta rápida puede salvar un huerto entero. Además, tan pronto como se descubre la enfermedad, los agricultores pueden aplicar y supervisar los recursos con mayor precisión. Estas dos posibilidades aumentan la capacidad de una planta para superarse de la enfermedad. 

Mirando más hacia el futuro, los drones podrán ser parte de flotas o enjambres autónomos que podrían hacer frente a las tareas de supervisión agrícola de forma colectiva, así como ser naves híbridas de aire-tierra, que podrían recoger datos y realizar una variedad de tareas complejas.

Para que esta industria se desarrolle como debe ser, solo falta que el gobierno ponga su parte y ayude a que esta tecnología evolucione.

Información de: MIT Technology Review