Acaban de aprobar nuevas reglas que reducen las barreras para que la operación comercial de drones se puede hacer con seguridad en el espacio aéreo estadounidense, sin socavar el crecimiento de la innovación con drones basada en soluciones tecnológicas. Eso es bueno también para México, porque de seguro las autoridades las tomarán como referencia para hacerlo aquí.

La nueva tecnología de los drones y la continua reducción de los precios han hecho que haya crecido la demanda en el mercado de aficionados. Para este sector se pueden utilizar pequeños drones, siempre y cuando sus operaciones sean estrictamente para fines recreativos o hobby, deben estar a una distancia de 8 kilómetros de un aeropuerto, volar a una altura de 122 metros sobre el nivel del suelo y deben estar todo el tiempo dentro de la línea visual del operador. En diciembre de 2015, la FAA ordenó que todos los propietarios de drones pequeños, con un peso de hasta 25 kilos deben registrarse en línea.

El crecimiento explosivo de la venta de drones con fines recreativos, hizo que algunas personas y empresas buscaran aprovechar los beneficios que ofrecen ese tipo de aeronaves y comenzaron a utilizarlos para algunas actividades comerciales. Algunas empresas con equipos para filmar, como Aerobo tratan de aprovechar el uso de sus cámaras con drones, para el rodaje de una variedad de transmisiones en vivo, películas y películas para televisión.

aerobo

Los agentes de bienes raíces utilizan a los drones para tomar videos y fotografías aéreas de los inmuebles para sus clientes actuales y potenciales. Las empresas de gestión de cultivos quieren utilizarlos, para estudiar los mejores métodos para mejorar la producción en el campo. Los equipos de emergencia desean tener más soporte para sus operaciones de rescate. Los avances en estos usos comerciales se han visto limitados por las regulaciones sobre el uso del espacio aéreo y las preocupaciones de privacidad.

Una de las reglas ahora dice que no es necesario una licencia de piloto de drones y la cambia por una certificación más amigable, donde los operadores de drones deben ser examinados por la TSA, tener al menos 16 años de edad, ser capaz de comunicarse en Inglés y no tener condiciones físicas o mentales que interfieran con las prácticas seguras de vuelo.

Deben volar a menos de 160 km/h. En horas del día.

Ahora existen normas que pueden ser flexibles si la empresa o proyecto prueba que es seguro hacerlo:

Solo se pueden volar drones sobre las personas que están participando en la operación.

No se pueden maniobrar desde vehículos en movimiento.

No pueden volar más allá de la línea visual de operación.

Espacios prohibidos.

Con la adición de estas normas, hay una cantidad significativa de flexibilidad, que sin duda tendrá un impacto positivo en el uso de drones en el crecimiento de los mercados comerciales.

Acá está el PDF de las nuevas reglas: FAA Rules

Con información de TechCrunch: New rules fuel the growth of the commercial drone industry