Los agricultores conocedores de la tecnología han sido algunos de los adoptadores tempranos en el uso de drones, compraron cerca de 45,000 el año pasado tan sólo en Estados Unidos. Pero si estuvieron usando los drones para comprobar el estado de sus campos, rociando sus cultivos, o mantenerse al tanto de la ganadería, la mayoría de ellos técnicamente estaban quebrantando la ley. Sin embargo, las nuevas normas federales que entraron en vigor este verano, deben facilitar a los agricultores las tareas que llevan a cabo en sus campos.

Las nuevas normas permiten a los operadores de drones comerciales obtener la certificación a través de una prueba escrita, y que los drones cumplan ciertas pautas de peso y límite de altura. Antes de esto, los operadores tenían que pagar por una licencia de piloto y obtener una exención especial para usar los drones, un proceso lento y engorroso.

Las reglas son una victoria para los agricultores, las compañías que venden drones y los consumidores en general. A nivel mundial, la agricultura es el mayor mercado comercial de vehículos aéreos no tripulados. Y se espera que sea el 80% del uso de drones comerciales en los Estados Unidos. Aproximadamente la mitad de las 5,500 excepciones que la Administración Federal de Aviación (FAA) de EE.UU. ha aprobado hasta ahora eran con fines agrícolas. Con las nuevas reglas, la FAA espera que más de 600,000 vehículos drones comerciales estén volando durante el próximo año.

Mediante el uso de drones se pueden rastrear las malas hierbas y plagas, detectar las plantas enfermas, áreas secas, rociar la cantidad correcta de fertilizantes y pesticidas, de esta forma los agricultores pueden aumentar el rendimiento con menos recursos y daños al medio ambiente. Los drones son más barato en lugar de contratar un pequeño avión y a diferencia de los satélites se pueden obtener imágenes de mayor resolución. Los precios de lista para volar drones con sistemas agrícolas, sensores y el software propietario, van desde $1.500 a más de $25.000 dólares.

drones y agricultura

Varias empresas estadounidenses están buscando la forma de operar en otros países. Los drones han sido legalmente utilizados para la agricultura desde hace más de 20 años en países como Australia, Japón y Corea del Sur.

Por otro lado, los agricultores estadounidenses podrían obtener más beneficios que en los otros países. Estados Unidos tiene una agricultura muy variada, desde melocotones, maíz, uva o algodón. Aparte, la gente puede lograr formas más creativas de utilizar los drones en la granja.

Tal vez como sucedió con los tractores y cosechadoras, los drones se pueden convertir en una maquinaria agrícola estándar. 

¿Crees que se puede lograr algo similar en México?

Con información de IEEE Spectrum