Con el desarrollo de los drones, los realizadores de cine están descubriendo nuevas e interesantes formas de capturar escenas creativas y utilizarlas en una amplia gama de medios visuales como televisión, producciones corporativas y películas. Antes de que los drones fueran relativamente fáciles de conseguir, las productoras de cine debían contratar helicópteros caros para obtener tomas aéreas. Los drones ahora hacen este tipo de tomas aéreas más accesibles. También pueden llevar la cámara mucho más cerca de los actores, a diferencia de lo que lo hace un helicóptero y con ello no poner en riesgo la vida y su integridad física. 

No se trata sólo de la popularidad de los drones y el uso de cámaras profesionales para el cine, también se les han encontrado otros usos prácticos, como montar una luz en el fuselaje, para producir una cierta iluminación dramática o permitir obtener una luz en la que normalmente no se logra de otra manera. En alguna escena si el cliente desea que una luz recorra su producto para denotar reflexiones, no hay mejor método de lograrlo que por medio de un drone con una luz moviéndose al ritmo que se desee.

Ahora se hacen las escenas pensando en la versatilidad de los drones, que están tomando el lugar de las formas tradicionales del cine. Donde una vez el operador de la cámara podría haber filmado un coche que se mueve desde la ventana de un coche adyacente, ahora un drone puede ser utilizado para hacer un seguimiento junto con el vehículo objetivo. 

Cada día la industria es más demandante, con la popularidad de esta tecnología, se quiere utilizar el drone para todo, con ello se plantean retos logísticos y de resistencia para los productores, tales como tener un buen número de baterías listas para reemplazar rápidamente a  las anteriores y estar listos para la siguiente toma. Eso requiere que estén en constante en carga. Es muy exigente el estar haciendo eso por mucho tiempo. También es importante la forma en que se hacen las tomas en un tiempo relativamente más rápido que antes del drone. Ahora los clientes desean grabar una y otra escena sin descanso, porque los medios de grabación son casi instantáneos para la retroalimentación.  Antes existían momentos en el día donde todo el equipo se sentaba para pensar cómo hacer la siguiente toma, ahora la hacen y luego ven como quedó, para hacer una nueva si no funcionó.

El equipo de Cinematografía - Para producir en alta definición las imágenes aéreas para las empresas de producción, los pilotos de drones necesitan obtener un equipo muy caro. Como el Matrice 600 de DJI:

También se pueden utilizar cámaras de 6K como la Epic Red Dragon:

 

Para volar esos equipos tan caros, los realizadores profesionales se basan en desarrollos tecnológicos para proteger sus bienes que vuelan por el aire. Por ejemplo, utilizan controladores de vuelo más avanzados, con barómetros que ayudan a mantener la altitud de la nave. Con el controlador básico, se pasa la mayor parte del tiempo tratando de mantener el nivel de altitud, lo que sería bastante difícil si además se está tratando de lograr la mejor escena. También se cuenta con sensores de ultrasonido que pueden detectar el suelo y ayudan a mantener una distancia específica por encima del suelo o de algún obstáculo. El sistema GPS puede mandar datos de altitud y de localización al controlador, por lo que cuando se está haciendo fotografía aérea o vídeo se puede dejar en automático el vuelo y se centra en lo que la cámara está haciendo mientras el drone se mantiene en un solo lugar. 

En resumen, si se cuenta con un equipo profesional (y caro) se pueden lograr grandes tomas para venderse a grandes presupuestos.