Hasta hace poco, la idea de llevar un drone a las vacaciones habría sido algo muy  problemático. Lo más seguro es que hubiera sido demasiado caro, excesivamente voluminoso y muy poco práctico. Por lo tanto, lo mejor era seguir tomando las fotos y videos con un teléfono inteligente y olvidarse de cualquier problema. Sin embargo, hoy en día, las cosas han cambiado radicalmente y es muy probable que aparte del bronceador y material para leer, también se piense en llevar un drone. Ahora solo se piensa en capturar increíbles videos y fotografías aéreas del lugar a donde vayamos.

drones y vacaciones

Lo primero es empacar muy bien al drone. Cada equipo viene con su mochila o empaque original, así que esa es la mejor opción, a menos que hayas comprado otra opción para empacarlo de forma segura. Transportar un drone puede ser algo sencillo: los empaques de los fabricantes están disponibles en mochilas, con ruedas o de mano y la mayoría están diseñadas teniendo en cuenta las limitaciones del tamaño de compartimiento de las aerolíneas. Se recomienda llevar baterías de repuesto en tu equipaje, envueltas en bolsas lipo-seguras contra fuego.

empaque phantom 4

 

empaque phantom 4

Vale la pena investigar los lugares en donde serán las vacaciones antes de llevarte todo tu equipo. En algunos lugares los drones están prohibidos, por ejemplo en los parques nacionales de diferentes países, eso puede parecer una contradicción teniendo en cuenta los increíbles paisajes que muestran, pero tiene mucho sentido desde el punto de vista ecológico. Por otro lado, en algunos lugares se requiere un permiso especial para volar drones, lo mejor es preguntar antes de pilotarlos.

Como ya hemos mencionado, los drones suelen prohibirse en lugares muy densos, como las calles de una ciudad, espacios donde transitan carros o personas y grandes estadios deportivos. Volar cerca de un aeropuerto, ni pensarlo.

Si tus vacaciones son en una isla paradisiaca, seguramente no encontrarás grandes obstáculos ahí, pero debes respetar y tomar en cuenta a tus compañeros de vacaciones o las otras personas que estén en ese lugar. Es genial filmar en tu propio espacio, pero asegúrate de respetar la privacidad de los demás. La mayoría de las personas al ver un drone cerca de ellas pensarán que las estás filmando.

Verifica el clima de la zona, la mayoría de los drones de consumo están diseñados para volar en vientos con mediana intensidad. No están diseñados para despegar y maniobrar bien en vientos muy poderosos. Debes ser extremadamente cauteloso cada vez que despegues si hay viento con ráfagas.

Los drones por lo regular, pueden sentirse fuera de control durante los primeros segundos después del despegue y si el viento está muy fuerte lo más seguro es que caiga el drone antes de que puedas tomar el control.

Como regla general, asegúrate de tener más espacio de lo que creas necesario antes de despegar, especialmente si hay viento en el área. Si está lanzando un drone en un espacio relativamente cerrado, como en un área boscosa, debes hacerlo sólo con vientos tranquilos y con extrema precaución. 

Hay que estar pendientes de las condiciones climáticas cambiantes. Incluso si las cosas se ven muy tranquilas al momento de despegar, una nube de lluvia que aparece de pronto, podría hacer el proceso de aterrizaje mucho más difícil. Aún un drone poderoso como el Phantom 4 puede tener problemas con un viento fuerte al despegar y podría caer a unos cuantos metros sobre algunas rocas, un acantilado, el mar o algún río cercano. Más vale ser muy precavido que perder a tu drone en sus primeras vacaciones.