La foto de Chichén Itzá tomada con drone que le ha dado la vuelta al mundo.

Como buenos droneros, debemos de saber que volar en zonas arqueológicas está prohibido y que, según la Ley Federal de Derechos del INAH, el monto que se debe pagar para obtener un permiso de filmación y/o videograbación solo por un día es de 10.227 pesos, lo equivalente a 537 dólares. En caso de que se requiera tomar fotografías de algún monumento histórico, el precio es de 5.113 pesos, cerca de 268 dólares.

Pero eso pareció importarle poco al turista que ha causado revuelo en Internet por una impresionante fotografía que tomó de una de las maravillas del mundo.

 

Lo que relata el autor de la fotografía

“Tomé esta foto aérea (¿y probablemente ilegal?) de Chichén Itzá el pasado fin de semana”, escribió Mendiburu Heredia en Reddit.

“Estuve hospedándome un hotel cercano a las ruinas, puse la alarma a las 5:00 h. Antes de irme a dormir hice un poco de scouting en el hotel y encontré una escalera de servicio que me llevaba a la azotea”, narra César en la publicación. “Lo hice muy temprano antes de que abrieran la zona”

“Los reglamentos no son claros y hay desconocimiento de estos por parte de las mismas autoridades”, comenta César.

“Viajar por México con una cámara que no sea la de tu teléfono es un martirio, ya que la gente responsable de cada punto turístico usa su criterio para determinar qué cámaras son profesionales y qué otras no”, agrega Mendiburu.

 

¿Qué dice la ley?

José Arturo Chab, jefe de trámites y servicios legales del Centro Yucatán del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) explica que este templo maya es propiedad de la nación y por lo tanto está sujeto a varias leyes como la Ley Federal de Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos y la Ley General de Bienes Nacionales, entre otras.

“Se considera que (esta imagen) es ilícita porque fue realizada en un horario donde no estaba abierta al público y aunque sea a través de un equipo, es allanamiento de un sitio arqueológico de la nación, es como entrar a un museo de madrugada”, dice el abogado a Verne vía telefónica. Para hacer un correcto uso del dron, debió pedir autorización, dice el abogado. “Lo que nos preocupa no es que no se puedan usar los drones, sino los mecanismos que se dan, existen procedimientos al alcance”.

Por otro lado, Román Ramírez Montalvo, director de Ingeniería, Normas y Certificación de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) precisa a Verne que el fotógrafo sí respetó los lineamientos de seguridad emitidos por su dependencia. “Si se trata de un uso recreativo y no hay gente, se pueden hacer este tipo de operaciones sin que tengan una autorización expresa”, dice vía telefónica el representante de la insitución encargada de controlar el tráfico aéreo en el país.

¿Qué opinas? ¿Valió la pena?

Chichén Itzá Drone foto

Con información de Verne