La final de la liga portuguesa donde se enfrentaron el Benfica y el Vitoria de Guimaraes fue la sede de este inusual acontesimiento. Miles de asistentes pudieron presenciar cómo un hombre montado en un dron (así como el Duende Verde) entrégó el balón al árbitro.

Poco a poco se están popularizando los vuelos de este tipo. ¿Será que pronto podremos adquirir uno de esos?