drone-con-metasensor

 

Se dice que son drones con la nariz lista para olfatear un gas peligroso. El metano es un problema invisible. Este gas de efecto invernadero es un socio silencioso de otro gas más famoso, el dióxido de carbono, pero el metano puede ser mucho más potente para atrapar el calor en la atmósfera. En altas concentraciones o en espacios cerrados, también puede ser muy peligroso para la salud. Es también una potente fuente de energía, por lo que es un buen negocio para muchos y existen tuberías que llevan el metano a través de diferentes lugares, donde pueden ser un problema, como en el caso de Los Ángeles, donde casi 100,000 toneladas de metano fueron liberadas en menos de 6 meses. A veces se ocupan a los buitres para detectar las fugas, pero los observadores humanos no siempre puede saber si los buitres están buscando gas o si encontraron un animal atropellado. Ahí es donde los drones de la NASA entran en juego.

La NASA desde antes está en busca de metano. Es un indicador potencial de vida, por lo que cuando enviaron el Rover Curiosity a Marte, se aseguraron de que pudiera detectar el gas. En su mayoría los resultados fueron decepcionantes, pero otras veces han sido profundamente emocionantes. Así que el metano es importante, y la NASA tiene las herramientas para encontrarlo. Ahora están a punto de utilizarlas más aquí en nuestro planeta por medio de drones. Para ello se utiliza un espectrómetro láser abierto, para que pueda detectar el metano en cantidades de partes por-mil-millones, lo que ayudará a detectar fugas grandes y pequeñas.

Es una buena noticia tanto para los humanos acá en la tierra, como para los que viajarán en el espacio. Después de todo, si no cuidamos la tierra para que exista un punto de lanzamiento, no tiene mucho sentido explorar el cosmos.