De acuerdo a reportes de CNN provenientes de Washington DC, el Pentágono busca interesar a inversionistas para desarrollar y producir drones 100% estadounidenses como alternativa a la amplia oferta de modelos de origen Chino, en un esfuerzo que el Departamento de la Defensa define como un programa para enlazar fuentes “confiables” de capital privado con “compañías innovadoras críticas para las bases de la industria de defensa y seguridad nacional”.

Trust Capital Marketplace, nombre oficial del programa, se enfocará a invertir primeramente en drones pequeños puesto que es una tecnología que todos pueden entender, y que es un mercado dominado actualmente por compañías Chinas. De acuerdo a Ellen Lord, Subsecretaria de Defensa para Adquisición y Sostenimiento: “La gente puede entender qué son estos pequeños cuadricópteros” describiendo la forma más común de los drones pequeños.

 


DJI Spark, uno de los drones de consumo más populares debido a su tamaño, funciones, y precio accesible para todo público.

Lord señala que las compañías Chinas han inundado  el mercado con Sistemas Aéreos No-Tripulados (UAS por sus siglas en inglés) de relativo bajo costo, lo cual intensifica la necesidad de inversionistas para apoyar la innovación tecnológica del vecino del norte.

En cuanto  a DJI, la marca líder en drones de consumo a nivel mundial, Ellen Lord comenta: “Esencialmente no tenemos una gran base industrial de UAS debido a que DJI ha inundado el mercado con cuadricópteros de bajo costo”.

Mientras que la milicia estadounidense (junto a otras fuerzas armadas en el mundo, incluyendo México) hacen amplio uso de los drones, éstos son modelos mucho más grandes, sofisticados, y costosos, no pensados para el mercado civil, lo que dificulta su producción y despliegue en campo. Es por ello que han explorado la posibilidad de utilizar cuadricópteros pequeños para aumentar las capacidades de sus efectivos con equipos que puedan desempeñar labores de vigilancia y reconocimiento.

 


General Atomics MQ1 Predator, uno de los drones militares de las Fuerzas Armadas Estadounidenses.

La mayoría de los drones comerciales no son una opción viable para éstos propósitos mencionados ya que son fabricados en China (como DJI) y se encuentran bajo sospecha de filtración de información hacia Beijing, como mencionamos en una entrada previa. Respecto a éste tema, Ellen Lord comenta: “Nos hemos vuelto dependientes de éstos aparatos, tanto en el ámbito de la defensa como en el ámbito comercial. Y sabemos que ésta información es enviada de regreso a China. Así que no son algo que podamos utilizar”.

Lord menciona que varios oficiales de defensa viajarán alrededor de todo Estados Unidos para reunirse con inversionistas potenciales, así como representantes de la industria para facilitar el proceso.

 

No es de sorprenderse que eventualmente el gigante de Norteamérica buscara abrirse camino en el mundo de los drones pequeños y comerciales, tanto para uso civil, como  militar, e industrial. ¿Será éste el primer paso en un cambio radical de la oferta de drones a nivel mundial? Un mercado que, como menciona Ellen Lord, ha sido dominado por las empresas Chinas desde hace ya varios años.

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